Hágase la luz
24 de febrero de 2026
'Hágase la luz', cuando la historia trans se cuenta sin tapujos

-‘Fiat Lux’, “hágase la luz”. Ya has publicado un libro, ‘Mi cuerpo, mis reglas’ (2024), bien que se trataba de una recopilación de artículos. ¿Un nuevo empezar, el comienzo?
La idea de este libro surgió a partir de un artículo que iba a escribir para el anterior y que no iba a constar de más de diez páginas. Quería un texto sobre historia trans, pero en cuanto empecé a investigar me di cuenta de que el campo era inmenso, había mucho material y éste podía ser el punto de partida de un libro totalmente distinto, tanto a lo que llevaba escrito hasta ahora como a otros libros que ya habían tratado el tema con anterioridad.
Generalmente los trabajos que tratan la historia de las identidades de género no normativas la suelen tratar desde el punto de vista biográfico, personajes como puedan ser el emperador romano Heliogábalo, la soldado Catalina de Erauso, el cirujano Heleno de Céspedes, etc. Se tratan las condiciones de vida de estas personas, su marginación social y legal a través de las distintas épocas y se suele realizar una mezcolanza entre transexualidad y travestismo, hasta que, ya en el s.XX, se muestran sobre todo biografías de activistas y gente del espectáculo, un punto de vista quizá demasiado superficial que no entra precisamente en el que para mí es el meollo de la cuestión y ha sido el punto de partida de la idea para Fiat Lux: ¿Cómo han vivido interiormente estas personas la autopercepción y el conflicto de ser quien son a lo largo de las distintas épocas y culturas?
¿Bajo qué expresiones se materializaría esta dicotomía simbiosis-oposición entre nuestros dos lados masculino y femenino en sociedades que fomentaban la autorrepresión de estas pulsiones por otro lado totalmente naturales? Estas preguntas básicas son las que tomé como punto de partida. Me propuse rastrear una serie de filosofías, escuelas de pensamiento, leyendas y cultos religiosos que expresaban estos temas a nivel espiritual. Me refiero al orfismo, al hermetismo, mitos griegos como el de Hermafrodito y Salmacis, cultos como el de Cibeles o la misma alquimia paracelsista, una vertiente espiritual de esta antigua ciencia cuyo fín no era la transmutación de los metales que sí buscaba la vertiente espagírica, precedente de la moderna química, sino la trascendencia espiritual del propio alquimista, su transmutación interior en un ser superior mitad masculino mitad femenino, el llamado Opus Magnum o Rebis alquímico. Una idea que posteriormente rescataría Carl Gustav Jung, uno de los padres del moderno estudio de la mente como metáfora para elaborar su técnica de integración mental llamada proceso de individuación, una parte de la cual consiste en la integración de nuestros dos lados masculino y femenino, un proceso ideado en la totalidad de todos sus pasos para conseguir ese ansiado equilibrio interior que hoy tanto sigue necesitando el ser humano moderno.
Por otro lado quiero también dejar claro que las personas trans no somos simplemente esa serie de procesos hormonales y quirúrgicos que utilizamos para cambiar nuestro aspecto exterior,
ésa es simplemente la parte visible de todo esto, tan triste y burdamente explotada en los mass media. La Sagrada Búsqueda de la integración de nuestros dos lados masculino y femenino de la que nosotras somos la encarnación más actual se haya inmersa en la Búsqueda de todo ser humano para conseguir ese siempre ansiado y perseguido equilibrio interior.
-‘Fiat Lux’,
de hecho, estudia la transexualidad a través de la historia, confrontando hechos y leyendas. ¿Ha sido siempre la misma mirada hacia lo trans? Hablo tanto desde el punto social como el político.
Quede claro que la mirada hacia nosotras y nuestra realidad a lo largo de la historia es múltiple, calidoscópica, dependiendo de lugares, épocas y culturas. A lo largo de la historia y la geografía hemos sido adoradas como deidades y también perseguidas como demonios, tanto las personas con una identidad de género no normativa como las mismas personas intersexuales a las que a veces, como en el mismo imperio romano, se las veía como malos augurios y nada más nacer se las sacrificada inmediatamente. Más tarde, en la Edad Media, las personas intersexuales
fueron durante un tiempo consideradas como una muestra más de la diversidad de la creación de Dios, para más tarde ser mutadas en abominaciones del diablo.
En la satanización del sexo no procreativo realizada por parte del cristianismo se presentaba también la curiosa dicotomía de representar a los diablos como seres corpóreos dotados de los dos sexos y a los ángeles como seres espirituales dotados de una ambigua asexualidad. El sexo es pecado, la simbiosis masculino-femenina es pecado, el hombre es superior a la mujer... y de aquellos polvos, estos lodos a los que hoy llamamos machismo y LGTBIfobia.
-Te defines como activista, y desde luego no te falta actividad: presentadora del programa ‘Entendemos’ en YOU TV, organizadora del Festival de Cine NosGusTrans, delagada trans en la asociación Entendemos. ¿No asusta abarcar tanto? Cada labor, una responsabilidad.
Más que asustarme, lo que me produce es mucho vértigo mirar hacia atrás, mirar todo lo que hemos podido hacer y seguimos haciendo hoy... Pero todas estas actividades se pueden enmarcar en una sóla: trabajar por la visibilidad.
Visibiliza Tu Realidad
es uno de los lemas de nuestra asociación Entendemos LGTBI, y para ello nos encanta utilizar todos los medios audiovisuales y de difusión que tenemos a mano. Visibilizar, culturizar y educar, estrategia del todo necesaria sobre todo en esta nefasta época de regresión cultural. Existe una máxima que dice que la ignorancia conduce al miedo, el miedo conduce al odio y el odio conduce a la violencia. Nosotros asumimos esa máxima y nuestra principal lucha es precisamente contra la ignorancia. En cuanto a lo que dices de abarcar, me doy cuenta de que cuando haces lo que te gusta, en realidad no te cuesta ningún trabajo, por lo menos ésa es la sensación que experimento cuando me dedico al activismo, que ya te habrás dado cuenta que es mi principal pasión.
-Le comentabas
desde estas páginas a mi compañera Manuela Gilabert, en mayo del pasado año, que, a propósito de la transexualidad, “se cuentan muchísimas mentiras sobre la naturaleza de las personas trans, como que es un sentimiento y algo que llevas dentro, y tonterías así”. ¿Cuánto de ello nos muestra ‘Fiat Lux’?
En realidad me dediqué a rebatir todas estas estupideces y lugares comunes que se siguen soltando sobre nosotras en mi libro anterior Mi Cuerpo, Mis Reglas. Son afirmaciones muy fáciles de rebatir porque no entran en el campo de la racionalidad y el pensamiento crítico, sino de la visceralidad ideológica. No somos un capricho, no somos una enfermedad ni somos una moda.
Tampoco somos un sentimiento ni un constructo social, teoría new age muy popular estos días en ciertos círculos ideológicos.
Las identidades de género no normativas existimos desde que existe la humanidad y quizá existían también en nuestras especies predecesoras. La identidad de género de todos los seres humanos, aquélla que nos hace autopercibirnos como pertenecientes a un género o a otro, se ha demostrado recientemente que se origina en condicionantes biológicos neurológicos, genéticos y hormonales. Nada de "sentimiento", nada de "capricho", nada de "moda". Las influencias educativas y ambientales actúan sobre estos condicionantes, influyen en ellos pero no los pueden cambiar. Tampoco somos una "enfermedad", las teorías actuales apuntan a funciones de socialización y mecanismos de regulación poblacional en especies cercanas a nosotros, pero la investigación sobre esta vía no ha hecho más que empezar.
Fiat Lux se basa en estos cimientos que establecí en el primer libro expandiendo este discurso: la autopercepción de género existe, está ahí desde que la humanidad existe y, como he comentado ántes, lo que hago aquí es una búsqueda e intento de identificación de indicios históricos de ésta nuestra condición.
-¿Qué ocurre
con los lamentos ‘woke’ (de ‘wake’, despertar) en el tema de la identidad de género?, ¿ayudaron o embarraron?
Para empezar te diré que a mi me encanta la palabra woke, en una sociedad con unas anteojeras del tamaño de las que aún tenemos se hace urgente forzar a despertar y a encarar la realidad a una gran parte de población que todavía no quiere ver. Vivimos en una época muy curiosa en la que conviven los conocimientos y éticas más avanzadas con una serie de repugnantes atavismos que a día de hoy siguen presentando batalla porque se resisten a morir, aunque sean nocivos para nuestra calidad de vida y nuestra salud mental. La ola de regresión cultural que estamos viviendo en estos momentos es el último estertor del cambio de era que acompaña los balbuceos de otra nueva que el trabajo de muchos de nosotros está ya ayudando a alumbrar. Lo cierto es que toda ideología nociva pasará, las ultraderechas pasarán, los feminismos antihumanos pasarán, las religiones exóticas y medievales pasarán y, como siempre ha sido, las identidades de género y orientaciones sexuales no normativas seguiremos estando aquí cómo lo estuvimos desde el principio. Entre los activistas se dice que el futuro es diverso, yo estoy viendo que el presente ya lo es, y por mucho que algunos se empeñen, gracias al Universo esto ya no tiene vuelta atrás.
Me gusta ese toque entre espiritual, cabalístico y antropológico de presentar la obra: “Somos el Rebis, Hermafrodito, el Fénix... Los ecos de los cantos órficos, los trances extáticos de los ‘galli’, la búsqueda del Conocimiento de los gnósticos y el misterioso proceso de múltiples operaciones alquímicas se encarnan en nosotras…”.
Es un párrafo del último capítulo, una recapitulación y síntesis de lo mi mensaje a las personas trans que lo lean. Somos todo ello y mucho más y debemos estar orgullosas de lo que somos y de toda nuestra historia.
Pero quede claro que Fiat Lux es un libro que he escrito para todos los públicos. El conocimiento es importante, y con este trabajo pretendo apuntar hacia el que me parece un muy interesante camino de investigación.
ENTREVISTA DIARIO AQUÍ por Fernando Abad(16-9-2025)
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ARTÍCULOS DESTACADOS

Desde hace años nuestra Asociación conmemora en la ciudad de Elche el Día Internacional de la Memoria Trans, leyendo todos los nombres de las personas trans asesinadas en el último año. Casi trescientas personas trans asesinadas, sin ser cifras oficiales (nacen de los reportes de diferentes medios de comunicación), indican la barbaridad a la que nos enfrentamos mes tras mes. Un 14% de estas personas han sido activistas trans visibles, subiendo del 9% el año pasad, y del 6% de hace dos años. Pero, aunque intenten silenciarnos seguiremos defendiendo los Derechos Humanos, los derechos del Colectivo LGTBIQ+ y específicamente de las personas Trans. El consistorio de Elche habitualmente no nos permite tratar sobre las personas Trans, ocurría con la anterior corporación (PSOE y Compromís), y sigue sucediendo actualmente (PP y VOX), basándose siempre en la premisa de "no es el momento". Para nuestra Asociación siempre es el momento. Y este año, queremos dar las gracias a la Asociación Temis Elche por compartir con nosotros este acto íntimo, cercano e incluso desagradable, porque recordar a docenas de personas asesinadas nunca es bonito, pero ¡no nos callarán!

Desde la Asociación Entendemos LGTBI de la provincia de Alicante apoyamos la participación de nuestra asociación en los Gay Games Valencia del próximo año al considerar que la ‘ visibilización’ es lo más importante en los tiempos que corren. Llenar las calles de Valencia de deportistas LGTBI, y sobre todo de banderas trans, como repulsa a el cambio de ley trans valenciana , y las consiguientes pérdidas de derechos que esto trae consigo, consideramos que es mucho más interesante que el vaciar de personas la celebración de los XII Gay Games. No nos van a robar las calles . Las calles pertenecen al pueblo, y las personas LGTBIQ+ somos ciudadanía con los mismos derechos y deberes que el resto de la población, y todo aquello que no se visibiliza no existe , por este motivo, participaremos en los Gay Games Valencia demostrando a quienes nos gobiernan que la protesta callejera nos pertenece y que no nos apartarán de las calles. Una foto con miles de personas LGTBIQ+ recorriendo las calles de Valéncia creemos que es mucho más potente que unas calles vacías de reivindicación. ¡Porque no nos callarán!, seguiremos luchando por nuestros derechos, y la lucha social se ha hecho siempre desde la calle y de ahí a los parlamentos.

La mayoría de los clubes que integran la Agrupación Deportiva Ibérica LGTBI+ (ADI LGTBI+) ha decidido no apoyar la XII edición de los Gay Games, el evento multideportivo internacional que se celebrará en Valencia en 2026. Esta decisión se adoptó durante su asamblea anual celebrada el pasado 18 de octubre en Alicante, con la participación de 16 de las 24 asociaciones que forman parte de la Agrupación. En la votación, ocho clubes se pronunciaron en contra de respaldar la organización de la competición (Chrysallis, Dimove, Diverceres, Dracs, Faciendo Camín, Madminton, Panteres Grogues y Titanes); cinco optaron por abstenerse (Indea, GMadrid Sports, Halegatos, Miaukatuz y Samarucs), y tres mostraron su apoyo (Cierzo, Entendemos y Madpoint). En el ámbito de la Comunidad Valenciana, dos de las cuatro entidades socias (Dimove y Dracs) votaron en contra, mientras que Entendemos se mostró a favor y Samarucs se abstuvo. En esta ocasión, la votación tiene carácter vinculante para los clubes participantes. Esto no cuestiona el trabajo ni el legado de la Federación de Gay Games, sino que responde al contexto político actual. La negativa se basa en dos motivos: haber minimizado la presencia de asociaciones y entidades LGTBI+ en la organización, cuando formaban parte desde el inicio; y el recorte legislativo de derechos a personas LGTBI+, especialmente contra las personas trans, promovidos por el actual gobierno de la Comunidad Valenciana. Primer motivo: Minimizar la presencia de asociaciones en los Gay Games Desde el primer momento, las asociaciones LGTBI+ de Valencia, entre las que se encuentran clubes de ADI LGTBI+, se implicaron en la redacción de propuestas y en la defensa de la autodeterminación de género, favoreciendo que las categorías deportivas sean realmente inclusivas. Este esfuerzo se materializó en 2021 con la elección de Valencia como sede de los Gay Games para 2026, convirtiéndose en el segundo mayor evento que acogerá la ciudad, con una previsión de 15.000 deportistas que participarán en 37 disciplinas diferentes. Entre 2021 y 2023, las asociaciones consiguieron estos compromisos para la participación real del colectivo. Sin embargo, con el cambio de gobierno en la Comunidad Valenciana, tras las elecciones de 2023, no se hizo el traspaso del control de la organización de los Gay Games a las entidades LGTBI+ valencianas, lo cual aleja el proyecto de su base comunitaria y del colectivo local. Asociaciones que incluso recibieron una subvención nominativa de 240.000 euros, como el club Dracs, que forma parte de ADI LGTBI+, la rechazaron por este motivo. Segundo motivo: El recorte de derechos a personas LGTBI+ Uno de los motivos de elección de Valencia como sede de los Gay Games 2026 era que tenía una de las legislaciones LGTBI+ más avanzadas del mundo en ese momento. Sin embargo, en los últimos meses, el Gobierno de la Generalitat Valenciana ha modificado la Ley Trans Valenciana, reducido recursos destinados a políticas de igualdad, rechazado tipificar las terapias de conversión como delito y prohibido la bandera LGTBI+ en espacios institucionales. En el ámbito deportivo, el Gobierno valenciano ha eliminado la participación de mujeres y hombres trans en sus respectivas categorías, restringiendo de igual modo el uso de vestuarios e instalaciones. Estas acciones representan un grave retroceso en los derechos fundamentales de todas las personas y no pueden ser normalizadas ni maquilladas mediante la colaboración en un evento deportivo internacional. adi lgtbi+





























